Biografía de
Miguel de Unamuno y J
ugo

 

  Miguel de Unamuno y Jugo nació en Bilbao en 1864. Es el tercer hijo y primer varón, tras los nacimientos de María Felisa y María Jesusa, del matrimonio de Don Félix de Unamuno, comerciante indiano, con su sobrina carnal, Salomé Jugo. Más tarde nacerán Félix, Susana y María Mercedes. A los seis años de edad fallece su padre y Miguel queda a cargo de su abuela, Benita Unamuno, de quien posteriormente diría que de ella recibió el coraje de la vida civil, y de su madre, de quien recibió su religiosidad. Su hermana María Jesusa había muerto en 1867 y María Mercedes, que nace en 1868, muere el año siguiente. Su casa es un hogar de mujeres, que de alguna manera influyen en su comportamiento. A los nueve años celebró la primera comunión en la parroquia de los Santos Juanes de Bilbao. Entre los componentes del grupo de catequesis estaba una chica llamada Concha Lizárraga, que más tarde sería su esposa.

A los diez años, asiste como testigo al asedio de su ciudad durante la segunda guerra carlista (lo que luego reflejará en su primera novela, Paz en la guerra). Había acabado sus primeros estudios en el colegio de San Nicolás y se disponía a entrar en el instituto. Bilbao, su ciudad natal, se encontraba sitiada por las tropas carlistas desde hacía meses. Hasta el 2 de mayo de 1874, cuando las tropas libertadoras entraron en Bilbao, no acabaron los bombardeos sobre la Villa. Miguel presenció el desfile de los soldados por sus calles subido a un banco del paseo del Arenal. La guerra tocaba ya a su fin, pero le marcó para siempre.

Después de cursar el bachillerato en Bilbao, se trasladó a Madrid en 1880 para estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras. Consigue la licenciatura en Letras, con la calificación de Sobresaliente, en 1883, a sus diecinueve años. Al año siguiente, se doctora con una tesis sobre la lengua vasca: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, en la que ya anticipa sus posturas contrarias al nacionalismo vasco de Sabino Arana. Vuelve a Bilbao, donde imparte clases particulares y se inícia en la literatura con una serie de artículos en los que muestra una tendencia política socialista.

El 31 de enero de 1891 se casa con Dña. Concha Lizárraga, de la que estaba enamorado desde niño. El matrimonio le trae a Miguel la apacible y tan esperada felicidad. En Salamanca nacerán todos sus hijos, menos el primogénito que vendrá al mundo en Bilbao en 1892. En 1896, su tercer hijo, Raimundo, sufre un ataque de meningitis, del cual se le desarrollará una hidrocefalia, falleciendo en 1902. Pasa los meses invernales dedicado al estudio. Está preparando unas oposiciones para una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca. Regresa a Madrid, donde se realizan las oposiciones, y se gana la cátedra de griego de la Universidad de Salamanca, ciudad en la que vivirá —con los paréntesis forzados o voluntarios de sus destierros— hasta su muerte.

  El año 1900 es nombrado Rector de la Universidad de Salamanca. La importancia de su magisterio intelectual se va acentuando. Desde allí publica continuamente obra ensayística, poesía, teatro y narración, además de numerosísimos artículos de prensa, con los que interviene en la actualidad política. Es desposeido de este cargo en 1914, por declararse partidario de los aliados.  Unamuno aparece entonces como el mártir de la oposición liberal. Sus escritos sobre la Primera Guerra Mundial polarizaron a la opinión pública. Así, pese a que no estaba afiliado a ningún partido, pudo escribir en 1917: "Tengo la convicción de influir en la política [...] española más que la inmensa mayoría de los diputados y los senadores". Seis años más tarde, Unamuno es procesado por escribir un artículo injurioso contra el rey Alfonso XIII. Deportado a la isla de Fuerteventura en 1924, posteriormente se exilia en Hendaya y luego en París. En 1920 es elegido por sus compañeros decano de la Facultad de Filosofía y Letras. Es condenado a dieciséis años de prisión por injurias al rey, pero la sentencia no llegó a cumplirse. En 1931 regresa a Salamanca y vuelve a ser nombrado Rector de la Universidad, pero nuevamente es desposeído del mismo, esta vez por el Gobierno de la República, por haberse adherido al levantamiento del General Franco. En 1933 decide no presentarse a la reelección. Al año siguiente se jubila de su actividad docente y es nombrado Rector vitalicio, a título honorífico, de la Universidad de Salamanca, que crea una cátedra con su nombre.

En julio de este año de 1934 muere Concha, su mujer, y escribe: "[...] se me fue mi santa mujer (q.e.D.g.) que era mi costumbre y mi alegría, y me daba lo que siempre más me faltó: serenidad y contento de vivir. Nunca creyó en la muerte, como yo nunca he creído en la vida."

En 1935 es nombrado ciudadano de honor de la República.

El 12 de Octubre de 1936, en el acto de inauguración del curso académico, se produce su célebre enfrentamiento con el general Millán Astray. Ante los gritos de éste de «¡Viva la muerte!», «¡Mueran los intelectuales!» , «Muera la inteligencia!»... Unamuno le corta el uso de la palabra: "En este sacrosanto templo del saber, no pueden proferirse tales palabras" (dicen que dijeron que dijo, que en este caso, como en sus novelas, los puntos de vista se multiplican). Al día siguiente, es puesto bajo arresto domiciliario. Su último poema está fechado tres días antes de su muerte («28, día de los Santos Inocentes, XII-36»):

 Ese mismo año fallece en Salamanca, el día 31 de diciembre.

Su Obra

Escribió libros de ensayo: En torno al casticismo (1895), Vida de Don Quijote y Sancho (1905), Del sentimiento trágico de la vida (1912) y durante su destierro La agonía del cristianismo y Cómo se hace una novela. También escribió cientos, acaso millares de ensayos breves y artículos de periódico, desparramados en diarios y revistas de España y América, todavía incompletamente reunidos en volúmenes; novelas de tan extraña factura que a veces las llamó «nivolas», que son quizá lo más original y fecundo de su obra entera: Paz en la guerra (1897), Niebla (1914), Amor y pedagogía, Niebla, Abel Sánchez (1917), Tres novelas ejemplares y un prólogo, La tía Tula, San Manuel Bueno, mártir (1931); cuentos y narraciones breves: El espejo de la muerte, etc.; teatro: El otro, El hermano Juan, La venda, Fedra, Soledad, Raquel encadenada y Medea; y libros de poesía, un poco tardíamente, desde Poesías (1907) hasta el Rosario de sonetos líricos, El Cristo de Velázquez (1920) -el más grande poema religioso español desde el Siglo de Oro-, el relato poético Teresa y el gran Cancionero póstumo, que comprende, casi como un diario poético, poemas escritos entre 1928 y la fecha de su muerte. En 1962 acabaron de publicarse sus Obras completas.