BIOGRAFÍA DE
Dolores Ibarruri - Pasionaria

Ideóloga de la consigna “No Pasarán”, símbolo histórico de la lucha
popular antifascista y antiimperialista, La Pasionaria representa desde siempre
para todos los revolucionarios y socialistas del mundo, una figura capaz de
combinar las convicciones intelectuales con la acción concreta en la pelea por
la construcción de un mundo justo, sin explotadores ni explotados.
Nacida en 1.895 bajo el nombre de Dolores Ibárruri
en Gallarta, Bizkaia, comenzo a trabajar muy joven ya que era hija de un minero
pobre. También a temprana edad, conoció las enseñanzas de Carlos Marx. En
1.915 contando con veinte años contrae matrimonio con Julián Ruiz, también
activista político.
En 1917, participó por primera vez de una huelga
general y un año después publicó un artículo en "El minero Vizcaíno"
bajo el seudónimo de "La Pasionaria". En el mismo año entró a
formar parte de las filas del Partido Socialista Obrero Español.
Tres años después, coincidiendo con la creación del
Partido Comunista, se afiliaba a éste en 1930 fue elegida miembro del Comité
Central. Un año más tarde, durante el IV Congreso partidario fue designada
como responsable de la Comisión Femenina.
En 1931 se trasladó a Madrid donde comenzó a
participar en la redacción del periódico "Mundo Obrero", el medio de
expresión del PCE.. En el marco de su militancia participó también como
delegada en 1932 del VII Congreso de la Internacional Comunista.
En 1934, fue presidenta el I Congreso del Comité de
Mujeres y más tarde, participó del Congreso Mundial de Mujeres que se realizó
en París. En la Internacional Comunista que se celebró en Moscú en 1934 fue
una de las asistentes. Debido a sus duros y punzantes discursos, y a su activa
militancia en las manifestaciones comunistas fue encarcelada varias veces y
perseguida por las autoridades.
Poco tiempo después se destaca en las Cortes
Constituyentes de la República Española. Y en febrero de 1936, consiguió su
escaño representando a la región de Asturias en el parlamento español. La
insurrección militar fascista comandada por Francisco Franco que haría detonar
en el mes de julio la guerra civil en España, hizo que Dolores convocara a la
unidad de las fuerzas republicanas, socialistas, anarquistas, comunistas y
democrático progresistas a resistir la avanzada militar con la ya histórica
expresión “Antes morir de pie que vivir de rodillas”.
A través de las notas del gobierno y del Frente
Popular, el pueblo conoce la gravedad del momento actual. En Marruecos y en
Canarias luchan los trabajadores, unidos a las fuerzas leales a la República,
contra los militares y fascistas sublevados.
Al grito de "¡el fascismo no pasará, no pasarán
los verdugos de octubre!" los obreros y campesinos de distintas provincias
de España se incorporan a la lucha contra los enemigos de la República alzados
en armas. Los comunistas, los socialistas y anarquistas, los republicanos demócratas,
los soldados y las fuerzas fieles a la República han infligido las primeras
derrotas a las fuerzas fascistas. Su
implicación política era absoluta. Intervino en distintos comités con
personajes como Palmiro Togliatti para que concediesen ayudas a los
republicanos. Sin embargo, en 1939 se produce un hecho inesperado. Segismundo
Casado depone a Juan Negrín de la presidencia republicana (con quién Dolores
mantenía buenos contactos) y todas las consignas comunistas dejan de tener
sentido.
El triunfo del fascismo franquista significó para La
Pasionaria el exilio en la Unión Soviética. Hasta el momento de su partida,
colaboró para lograr el traslado a salvo de un gran numero de españoles que huían
del encarcelamiento, las persecuciones, fusilamientos y las humillaciones del régimen
de Franco. En el exilio, recibió de la Universidad de Moscú el doctorado
Honoris Causa, la Orden de Lenin y el Premio Internacional de la Paz.
Después de la muerte de José Díaz en 1942, asumió
en el Partido el cargo de Secretaria General que tuvo hasta 1960, año en que es
reemplazada en este cargo por Santiago Carrillo y pasa a ocupar la presidencia.
Al comienzo de los años sesenta le concedieron la nacionalidad rusa. De vuelta
del exilio en 1977 tras la muerte de Franco, fue elegida nuevamente diputada en
las Cortes Españolas. En 1979 se retiró de la política nacional para
dedicarse exclusivamente al Partido.
La Pasionaria murió el 12 de noviembre de 1989 en
Madrid. Considerada en todo el planeta un emblema del pensamiento de izquierda
mundial, recibió homenajes en todo el mundo. En su sepelio fue despedirla por
su camarada, el poeta comunista Rafael Alberti.